viernes, 23 de abril de 2010

BERREA EN LA RIOJA (30-09-09)

Por fin hemos tenido la oportunidad de pasar un fin de semana con Jorge e Izaskun en unos apartamentos rurales, algo que veníamos planeando largo tiempo. Nos ha acompañado nuestro pequeño Daniel (3 años) que tampoco ha sido demasiado "hándicap". El centro de operaciones lo teníamos en Arnedillo (La Rioja) y nuestra intención era escuchar algo de la Berrea que está en plena ebullición.Ciervo (Cervus elaphus)
La mañana del Sábado nos acercamos al hayedo de Santiago y la verdad es que se oían bastante bien los bramidos pero Jorge y yo nos dimos un pequeño paseo con las cámaras preparadas en busca del gran venado, mientras las mujeres cuidaban de Daniel que dormía profúndamente. Nos tuvimos que conformar con unos pajarillos forestales que le iba identificando a Jorge y ya de regreso veo que Marian me recibe con una sonrisa de oreja a oreja: "Dos machos han pasado por ese claro y otros dos se han estado peleando aquí mismos" Izaskun lo confirmaba: "menudo ruido hacían... ah! y una ardilla ahí mismo" nos restregaban las muy ... Humillados y cabizbajos, llevamos a Dani a ver los dinosaurios de Enciso que tanta ilusión le hacían y desde un mirador comprobamos que aquella zona no parecía mala para ciervos y que el terreno, más abierto, nos daría más posibilidades de verlos.
Una hora antes de ponerse el Sol, estábamos en el lugar elegido y vimos un gran arbusto a media ladera que Jorge y yo elegimos para hacer la espera. Era perfecto, teníamos gran visibilidad, el arbusto ocultaba nuestra delatora silueta y el viento soplaba en nuestra dirección. Sólo hacia falta tener un poco de paciencia.
Así fue como apareció el protagonista de estas fotografías. Primero vimos aparecer su magnífica cornamenta. Entre susurros comentábamos la situación mientras el animal se aproximaba. Rodeados por bramidos y con el cornúpeta cada vez más cerca, también nosotros comenzamos a "excitarnos"
De vez en cuando, el ciervo parecía sospechar algo y dirigía la mirada hacia nosotros, atraído seguramente por el sonido del opturador de la cámara que en esos momentos echaba humo.
Llegamos a tenerlo a escasos 10 metros
Cuando pasaba de largo y continuaba subiendo, algo ocurrió...
Inició una trepidante huida que le llevó unos 50 mts más abajo.
Parece claro que lo que nos delató fue el viento, y es que al cambiar nuestra posición respecto al venado, su finísimo olfato detectó la presencia de su peor enemigo.
Ciervo (Cervus elaphus)
Con el orgullo recuperado, regresamos con nuestras repectivas y pudimos disfrutar del resto de la noche, comentando esos memorables momentos durante la cena, bien regada con Rioja por supuesto.Pico picapinos (Dendrocopos major)

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