Rebeco (Rupicapra rupicapra)
Hemos visitado (Txusma y yo) durante 3 días, 4,5 y 6 de septiembre, las montañas asturianas, las montañas del oso pardo.
Gracias a las indicaciones de los Langlois (Aves de la Vera y su entorno) pudimos ir a la zona adecuada este año en Somiedo, para intentar disfrutar de estos gigantes de nuestra fauna.
Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)
En el Puerto de Somiedo había un interesante paso de aves migratorias.
Avión común (Delichon urbicum)
Bajo los aleros de un tejado, algunos jóvenes aviones recibían las últimas cebas, aún desde el interior de los nidos.
Tarabilla norteña (Saxicola rubetra)
Tarabilla norteña (Saxicola rubetra)
Los más abundantes los mosquiteros comunes y las tarabillas norteñas.
Acentor común (Prunella modularis)
Culebrera europea (Circaetus gallicus)
Desde el mismo puerto vimos gran variedad de rapaces.
Águila real (Aquila chrysaetos)
Alimoche común (Neophron percnopterus)
Aguililla calzada (Aquila pennata)
Zorro rojo (Vulpes vulpes)
Por la noche y desde el coche, un confiado raposo cerca del pueblo de Caunedo.
Zorro rojo (Vulpes vulpes)
Rebeco (Rupicapra rupicapra)
Mientras buscábamos osos, lo más común era ver pastando a los rebecos en zonas altas de la montaña aunque un pequeño grupo se acercó y me dio la oportunidad de fotografiarlos.
Rebeco (Rupicapra rupicapra)
Salamandra común (Salamandra salamandra)
El último día y entre lluvia y niebla muy intensa, se nos cruzó por el camino una llamativa salamandra.
De esta rapaz tengo mi opinión pero me gustaría que me dijeseis qué os parece.
Pero a lo que habíamos ido hasta Somiedo era para encontrarnos cara a cara con nuestros primeros osos en libertad.
Y buscando y buscando, acompañados por otra decena de observadores, finalmente apareció.
Un joven, emancipado este año y de unos 20 meses de edad, se paseaba por los canchales ante nuestros atónitos y maravillados ojos.
Oso pardo (Ursus arctos)
Hicimos sólo dos esperas en La Peral, la primera tarde y la mañana siguiente, y pudimos disfrutar de dos osos.
Uno muy lejano, en la Llamardal, y el de las fotos, bastante más cercano y que nos regaló con su presencia los dos días.
Oso pardo (Ursus arctos)
Además tuvimos la oportunidad de seguirlo en sus quehaceres matutinos, alimentándose en los arbustos de escuernacabras, tronzando las ramas con su poderío de plantígrado somedano.
Llegamos en fechas tardías, cuando los osos casi habían acabado con los deliciosos frutos de la zona, pero aún así tuvimos oportunidad de quitarnos la espina y gozar con estos gigantes en plena naturaleza.
Inolvidable mi primera observación de osos en Somiedo.
¡¡Gracias a Sammy y Dave!!
















